Regular el juego en Brasil ahora es una prioridad

Yaco Vallejo - 05 Julio 2019

Reclaman regulación de los juegos de azar en BrasilLas razones por las que la Comisión de Constitución y Justicia del Senado de Brasil rechaza constantemente cualquier propuesta para una regulación adecuada de los juegos de azar y el juego en línea en el país parecen obedecer a varios factores y temores, y no a uno o dos en particular. Brasil es un país apasionado por el deporte, y su propio Jogo do Bicho, al estilo de la lotería, se juega en las calles desde hace más de 120 años.

Una encuesta reciente revela que las principales preocupaciones que giran en torno a un sector de juegos de azar regulado incluyen el temor al blanqueo de capitales, el aumento del comportamiento adictivo, la falta de control o el control deficiente y la religión.

La creación de empleo sigue siendo una prioridad

La principal motivación de una legislación adecuada en Brasil es doble. En primer lugar, la regulación frenará los juegos de azar en el mercado negro. Un proyecto de ley adecuado funcionará en el país en el sentido de que redirigirá los ingresos que actualmente se están embolsando los operadores ilegales a las arcas del gobierno brasileño y, en última instancia, a la población del país.

En segundo lugar, una legislación adecuada creará miles de puestos de trabajo nuevos y permanentes. La economía brasileña necesita urgentemente soluciones prácticas para sus preocupantes cifras de desempleo. La industria turística del país también recibirá un impulso, ya que muchos turistas internacionales viajan expresamente a países en los que pueden disfrutar de la escena local de los juegos de azar. Esta es una dinámica que ha ido creciendo cada vez más en todo el mundo, y especialmente en la última década.

Un mercado de las apuestas que pide regulación

Brasil tiene una población total de más de 200 millones de habitantes. El hecho de que todavía no exista un mercado local de juegos de azar roza la locura, especialmente si se tienen en cuenta los niveles de desempleo y pobreza que se dan en la actualidad.

El país tiene mucho potencial, si se abordara el proceso de regulación de manera correcta. De lo que no se dan cuenta los detractores, y especialmente los que se preocupan por cuestiones morales y religiosas, es de que una regulación y una legislación adecuadas son, en última instancia, la única manera eficaz de combatir los efectos negativos que ya están teniendo los operadores del mercado negro en los ciudadanos del país.

Los corredores de apuestas ilegales, en particular, ganan millones cada año en el país. Brasil es un país amante del deporte y los aficionados van a apostar en partidos y torneos de cualquier manera. Hasta que se cree un sector regulado de apuestas, las casas de apuestas del mercado negro van a seguir embolsándose dinero que bien podría haberse invertido de una manera socialmente responsable.