Brasil no se decide en relación con las leyes sobre el juego

Yaco Vallejo - 02 Noviembre 2018

Brasil aún está indeciso respecto a la legalización del juego. En tiempos en los que no existe ninguna duda sobre los peligros asociados a la falta de regulación respecto a los casinos en línea y la industria del juego, casi resulta una sorpresa saber que un país como Brasil aún no está decidido sobre su posición en el tema del juego legalizado. En Brasil, el debate nacional ha sido continuo y el tema está destinado a disfrutar aún más de la atención pública ahora que el presidente recién elegido, Jair Bolsonaro, ha insinuado que la mejor manera de continuar es permitir que los estados individuales en el país tomen decisiones independientes sobre el asunto.

Anteriormente se pensaba que Bolsonaro estaba en contra del juego, pero al parecer este no es el caso. Según se ve en la situación actual, los intentos anteriores de Brasil para abordar el asunto no han servido para nada. En ocasiones anteriores, se propusieron al gobierno dos proyectos de ley, que en conjunto abogaban por la legalización del juego en línea, las apuestas deportivas, los casinos y las salas de bingo, pero ninguno de los dos pudo ganar el apoyo de los legisladores del país.

Una solución obvia

El hecho de que Brasil tiene una de las economías más cerradas del mundo está ejerciendo una presión adicional en el tema del crecimiento económico. La nación en estos momentos busca la ayuda de Bolsonaro para rescatar a su economía en dificultades. Convertirse en un participante activo de la industria mundial del juego puede ser justamente la solución que el país ha estado buscando; no obstante, las industrias que apoyaron el ascenso del nuevo presidente al poder, pueden no ver favorablemente una iniciativa presidencial de apoyo a la industria de los casinos.

Una economía desesperada por encontrar soluciones 

Dicho esto, según Davis Hodge, socio y cofundador de Concordia Public Affairs Strategies, la decisión sobre legalizar o no la industria de los casinos en Brasil todavía está muy lejos. Hodge señaló que si los juegos de azar se legalizaran en el país, es muy probable que haya una marcada diferenciación entre las apuestas deportivas y los juegos de casino tradicionales. Es bien sabido que las apuestas deportivas son una fuente confiable de ingresos, algo que la economía del país necesita con urgencia. Aún mejor, dicha actividad no requerirá ninguna inversión financiera por parte del estado.

Por otra parte, los juegos de casino han ganado una mala reputación como responsables de la caída financiera de muchas familias, lo cual puede generar opiniones divididas sobre la legalización en general de los juegos de azar.

Fuentes:

www.sbcamericas.com